Creo que hablar abiertamente tiene sus ventajas. Me refiero a decir el nombre de la persona a la que insultas. Yo, por mi parte, suelo comportarme de similar manera en todas partes, y hablar con el mismo desenfado en la mayor parte de los ambientes. Los que me aprecien, apreciarán a Juan Romeu tal como es, tal como habla y tal como escribe. Los que no me aprecien jamás se sentirán engañados. Tengo una edad en que me importa muy poco gustar o no. Me importa más decir aquello que quiero decir, y a quien se lo quiero decir, sin condicionamientos. En este caso escribo para divertirme, y para quien quiera leerme. Creo que los que no lo aprecien, o decidan sentirse incómodos, harán bien en no empezar a leer nada que lleve mi firma.
No veas crítica alguna en mis palabras. Bueno, si quieres verla no seré yo quien lo impida. Todos tenemos derecho a sentirnos como mejor nos cuadre y a interpretar los hechos de la manera que nuestro discernimiento nos permita.
No respondo acerca de tu impresión acerca de cómo soy en cuanto a educación, empleo de formas, interés transgresor, etc., cosas que me importan un comino, de manera que resuelve tú mismo las preguntas que planteas. Llegues a la conclusión que llegues seguirá importándome un comino, por lo que dejo dicho, desde ahora, que doy por acabada mi intervención en tu blog, que, al fin y al cabo, debe ser tuya. El título me encanta: losamigosdemisamigos, o así. Percibo que te gusta hacer amigos. Otra cosa que a mí, tal como está el patio, me da igual.
10 de octubre de 2006 |